Plantas prohibidas y ocultadas
Tu voto es muy importante para nosotros

Cuando hablamos de salud y curaciones de enfermedades lo primero que se les viene a la mente a las personas en general son las medicinas y fármacos, pues nos han enseñado de toda la vida que el mayor avance para la cura de enfermedades son éstos.
Y aquí entra en juego la OMS (Organización Mundial de la Salud), que supuestamente se creó para velar por nuestra salud, o como pone en su página oficial:
“Uno de los asuntos que abordaron los diplomáticos que se reunieron para crear las Naciones Unidas en 1945 fue la posibilidad de establecer una organización mundial dedicada a la salud.
La Constitución de la OMS entró en vigor el 7 de abril de 1948, fecha que conmemoramos cada año mediante el Día Mundial de la Salud”.
Todo pintaba muy bonito, acababa la Segunda Guerra Mundial y se fundaba una organización para cuidarnos.
Pero unos pocos años después, los gobiernos que forman la ONU permitieron que la OMS se transformara en un organismo regulador de medicamentos. Y actualmente, la OMS se financia con un 80% de aportaciones de la industria farmacéutica y tan sólo un 20% de lo que aporta la ONU a través de los gobiernos.
Es decir, una organización que se fundó para ayudarnos y decirnos cómo nutrirnos y alimentarnos correctamente para evitar enfermedades, ahora se financia casi completamente por industrias farmacéuticas.
Pero si nos dicen cómo nutrirnos bien para evitar enfermedades, ¿qué ganan las farmacéuticas?
¿Pero la OMS es una organización democrática? ¿Quién la ha votado? ¿Quién la puso ahí? Esto cada vez huele peor.
Pero volvamos al tema de los medicamentos y las plantas curativas, que las hay y no son pocas.

STEVIA

KALANCHOE ARANTO

ARTEMISIA ANNUA

LA GRAVIOLA


VERDEOLAGA