televisionMenudo tema, cuando hablo del peligro de los cuentos y películas infantiles para niños, me refiero a la mayoría de los cuentos y películas, contemplando la posibilidad de que haya algún cuento o alguna película que se libre de mis críticas, pero si nos paráramos a analizar su contenido en profundidad, muy pocos cuentos y muy pocas películas se salvarían.

Desde ya adelanto, que no me sirven excusas como:

  1. Los niños tienen que saber qué hay en el mundo para poder enfrentar situaciones difíciles.
  2. Los malos forman parte de la vida y los niños tienen que saber que existen.
  3. Pese a multitud de situaciones basadas en el miedo y la tragedia, la mayoría de cuentos infantiles tienen un final feliz.

Una vez más, nuestros niños son víctima de una evidente conspiración cuya principal pretensión es programar en sus mentes peligrosos arquetipos como el miedo, la sumisión y la tergiversación del amor, entre otros.

Pareciera mentira que la mayoría de los cuentos y películas para niños estén hechas realmente “para niños”, sin ningún filtro, y digo, sin ninguno. Todavía hay personas, expertas, tituladas, con un currículo espectacular, que son entrevistadas y afirman que estas historias dramáticas y terroríficas le hacen algún bien a nuestros hijos; y claro, nosotros, acostumbrados a no pensar por nosotros mismos desde pequeños, con la gran ayuda de la escuela, creemos esas palabras que proceden nada más y nada menos que de un experto en la materia, y lo que diga un experto, va a misa. Ejemplo de ello son las numerosas afirmaciones y estudios que podemos encontrar por internet que aconsejan “Buscando a Nemo” y “Bambi”, entre otras. Parece mentira, al menos a mí me lo parece. Si buscáramos un listado de películas y cuentos infantiles recomendadas por cualquier periódico o fuente convencional y nos sentáramos los adultos a verlas con lápiz y papel en mano, nos daríamos cuenta de que quieren destrozar “algo” en el espíritu de nuestros hijos. Pero claro, a menudo nos dejamos engañar y dejamos que la responsabilidad sobre qué ven y escuchan nuestros hijos recaiga sobre otros, expertos y conocedores de la materia, que si así lo recomiendan, debe ser algo bueno para los niños, pensar de otra manera es conspiranoico y descabellado.

En algo que coinciden la mayoría de cuentos y películas “infantiles” es en presentar la muerte en el escenario.¡Cuidado!. La muerte forma parte de la vida y no hay que proteger a los niños de ese concepto, dirán muchos. Pero, ¿Acaso la muerte es lo que nos cuentan y nos han contado? ¿Acaso los adultos mismos tenemos claro qué es la muerte? ¿Por qué nos han programado para temerle a la muerte? ¿Acaso hay posibilidad de vida sin que la muerte exista? Entonces, ¿Por qué nos enseñan a celebrar el nacimiento y a temerle a la muerte?.

Entender la muerte en todo su esplendor requiere de muchísimos engranajes que un niño aún no posee, y que presenten la muerte como un concepto trágico en historias para niños, traumatiza al niño y programa en él un concepto de muerte, que no es el que debiéramos tener como seres espirituales que somos.

niño-tvEn un niño, el apego y la unión sentimental y espiritual hacia sus padres lo es todo en sus primeros años de vida, tener que afrontar una situación expuesta en un libro o una película de un personaje que pierde esa figura paterna o materna a través de algo llamado muerte, es algo que le genera desprotección y miedo. No hay en ello absolutamente nada positivo para un niño, de hecho sucede todo lo contrario, y está hecho a propósito.

Cuidado con Disney, si hay algo en el mundo que nos lo intentan meter hasta en la sopa, ya es motivo suficiente para desconfiar. Frases como: “Te odio papá”, “no quiero volver a verte papá” y joyas del estilo son muy comunes en estas producciones como por ejemplo El viaje de Arlo o Ice Age La Era de Hielo. Lo que a oídos de un adulto no representa importancia o incluso pasa desapercibido, a oídos de un niño que está en pleno desarrollo psíquico y emocional suceden mecanismos muy complejos que son clave para su aprendizaje. Detrás del guión de cualquier película hay personas de carne y hueso, guionistas especializados, que estudian minuciosamente cada detalle y cada palabra que aparece en la producción. Estos, a su vez, son supervisados en un proceso en cadena hasta que se obtiene el trabajo final. De verdad, ¿Es el mejor mensaje que pueden darle a un niño?, ¿Acaso un experto no puede hacer nada mejor?, ¿No deberían tener en cuenta los guionistas de películas infantiles que el público al que van dirigidas sus producciones es altamente sensible a palabras y estímulos?.

No es producto de ningún acto de buena fe hacia nuestros pequeños, tampoco es un despiste ni es algo que deba pasarse por alto. Este tipo de contenido está hecho a propósito y aunque cueste creerlo, hay un gran interés en mellar la fortaleza y pureza que nos es brindada al nacer. ¿A quién y por qué le interesaría a alguien hacer con los niños algo así?, esto, es un tema del que hablaré en otro post, ya que, es algo que me gustaría explicar con detenimiento.

Centrándome ahora en los cuentos infantiles, decir que debemos preocuparnos muy mucho de su contenido. Generalmente pensamos en los libros como una herramienta valiosa para nuestros hijos, algo que les abrirá puertas muy importantes en su propio aprendizaje. Los libros son una herramienta valiosa y positiva únicamente si su contenido también lo es. Por el contrario, y como sucede con la mayoría de cuentos infantiles, si su contenido es desgarrador y cruel, la herramienta se vuelve en contra de nuestros hijos pudiendo causar en ellos traumas y miedos difíciles de resolver en la mente de un niño.

Que los cuentos sean popularmente leídos antes de ir a la cama no es casualidad. Se cree que ello relaja a los niños y los introduce en el “ritual” del sueño pero yo difiero mucho en esto. Hay que tener en cuenta el poderoso potencial de nuestro, desconocido para la mayoría, subconsciente. Al dormir, nuestra mente subconsciente entra en acción, por ello, es de suma importancia que prestemos atención a nuestros últimos pensamientos del día, intentando dirigirlos y controlarlos hacia nuestro beneficio y bienestar hasta que seamos capaces de adquirir esa “costumbre sana” de pensar en positivo justo antes de irnos a la cama. Generalmente, estamos contaminados de pensamientos, creencias y preocupaciones que nos impiden dicha tarea, pensando justamente en nuestros problemas antes de dormir, generando con ello una programación en nuestro subconsciente que posteriormente nos pasará factura.

depositphotos_60689035-stock-photo-scared-boyEs por ello, que debemos conducir al niño para que justo antes de dormir piense en cosas que le hagan sentir bien y lo mantengan en un estado de equilibrio y bienestar mental y emocional. Los cuentos infantiles que presentan la muerte, la separación familiar e incluso el asesinato como hechos en una historia, generan en el niño un impacto sin precedentes, que no solo le causan graves miedos e inseguridades, sino que contados justo antes de dormir, se convierten en un arma de destrucción letal para la mente subconsciente del pequeño.

No debemos olvidar que un niño no está preparado para entender la vida en todo su esplendor, no debemos caer en la trampa de creer que un cuento con monstruos, malos y situaciones que dan miedo hasta a un adulto puede hacerle algún bien a nuestros hijos. Jamás. Un niño, además, no sabe diferenciar la realidad de la ficción, y esto, es algo que saben o deberían saber los que escriben cuentos para niños, qué menos.

Mi marido y yo nos hemos escandalizado al leer muchos de los cuentos que cayeron en manos de nuestras hijas. Al menos, hemos tenido la suerte de que nuestras pequeñas aún no sabían leer. Desde Hänsel y Gretel hasta Blancanieves, pasando por Caperucita Roja, cuentos que jamás deberían ser leídos a un niño. Por otro lado, encontramos cuentos que, sin ser una amenaza para la mente y el espíritu de nuestros hijos, son banales y vacíos en valores o contenidos. Cuentan pequeñas historias que los entretienen pero no van más allá. ¡Señores! Un niño tiene capacidades imaginativas y poderes mágicos maravillosos, hagamos hincapié en ello. Leamos a nuestros pequeños historias sobre la naturaleza, espiritualidad, el yoga, el reiki, la fortaleza, la empatía, la magia…

Mi mejor recomendación es que sean los propios padres o cuidadores los que inventen un cuento para sus hijos, inventen una historia sin maldad, sin violencia, sin muerte, sin torturas y sin miedos. Inventen algo que ellos merezcan, inventen una historia que les haga sonreír siempre, que los deje entusiasmados con la vida, que les haga sentirse dueños de su propio ser, que les haga sentirse bellos en su cuerpo y espíritu…una historia, que les brinde seguridad, la seguridad de que son Dioses y Diosas con un poder sobre sí mismos que no tiene límites, una historia, que más que un cuento, sea la verdad más hermosa que jamás nadie pueda contarles.

Jessica P.R.
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