Dada la cantidad de variedades de plantas de fresón, la descripción se ajusta a las características generales que tiene la gran mayoría de ellas, pero puede ocurrir que determinadas variedades se aparten mucho de estos requerimientos, por lo que habrá que consultar en cada caso al suministrador, los requerimientos específicos de la variedad que nos suministra.

El tallo de la planta de fresa o fresón está constituido por un eje corto de forma cónica llamado “corona”, en el que se observan numerosas escamas foliares. Hojas pecioladas, limbo trifoliado, folíolos dentados con envés pubescente en los nervios.

Las fresas y los fresones pertenecen a la familia Rosaceae y al género Fragaria. El nombre científico es Fragaria vesca conociéndose vulgarmente con los nombres de, Fresa, Fresas, Fresón, Fresones, Frutilla, Frutillas, Fresal, Fresera, Amarrubia, Madroncillo, Mayueta

La planta de fresón es de tipo herbáceo, perenne y estoloníferas, (que producen estolones o plantitas nuevas unidas a la planta madre).

El sistema radicular es compuesto, las raíces principales presentan un tejido de reserva para la planta y son perennes, mientras que las secundarias, carecen de este tejido por lo que son mucho más finas, son de color más claro y tienen un periodo de vida corto, de algunos días o semanas, en un natural proceso de renovación influenciado por los factores ambientales y patógenos de suelo.

La profundidad del sistema radicular es muy variable, dependiendo del tipo de suelo y la presencia de patógenos. En condiciones óptimas pueden alcanzar los 2-3 m, de profundidad aunque lo normal es que no sobrepasen los 40 cm, encontrándose la mayor parte (90%) en los primeros 25 cm.

El tallo está constituido por un eje corto de forma cónica llamado “corona”, en el que se observan numerosas escamas foliares. Las hojas aparecen en roseta y se insertan en la corona. Tiene un largo tallo (peciolo) que se suelda al tallo mediante dos estipulas rojizas. La hoja se divide en tres partes de bordes aserrados, que tienen un gran número de estomas (300-400/mm2), por lo que permite una gran transpiración si aumenta el calor.

Las inflorescencias se desarrollan a partir de una yema terminal de la corona, y de yemas nacidas en las axilas de las hojas. De estas inflorescencias nacen las flores con dos formas, la basal con varias flores de porte similar, o discal en el que hay una flor primaria y otras secundarias de menor tamaño. La flor tiene 5 o 6 pétalos, 20 a 35 estambres y varios cientos de pistilos sobre un receptáculo carnoso.

La Fresa o el fresón propiamente dicho, es un receptáculo carnoso que tiene distribuidos por la superficie los auténticos frutos.

Desde un punto de vista agronómico; los cultivares de fresón se pueden clasificar en tres grupos: reflorecientes o de día largo, no reflorecientes o de día corto, y remontantes o de día neutro.

La floración en los dos primeros casos se induce por un determinado fotoperiodo, mientras que este factor no interviene en el tercero. En cualquier caso, no sólo influye el fotoperiodo, sino las temperaturas u horas de frío que soporta la planta.

Requerimientos del cultivo

Temperatura Como indicamos, existe una gran cantidad de variedades, siendo algunas muy resistentes a climas fríos, pero en general, el fresón es un cultivo que se adapta muy bien a muchos tipos de climas. Su parte vegetativa es altamente resistente a heladas, llegando a soportar temperaturas de hasta –16 ºC, (en la fase vegetativa, -6ºC aunque los órganos florales quedan destruidos con valores algo inferiores a 0 ºC. Al mismo tiempo son capaces de sobrevivir a temperaturas estivales de 55 ºC.

Los valores óptimos para una fructificación adecuada se sitúan en torno a los 10-13ºC como temperatura nocturna y 18-22ºC diurna 15-20 ºC. Temperaturas por debajo de 12 ºC durante el crecimiento del fruto dan lugar a frutos deformados por frío, en tanto que un tiempo muy caluroso puede originar una maduración y coloración del fruto muy rápida, lo cual le impide adquirir un tamaño adecuado. No obstante, el fresón necesita acumular una serie de horas frío, con temperaturas por debajo de 7ºC, para dar una vegetación y fructificación abundante.

Este requerimiento en horas frío, muy variable según las variedades, no se produce en la mayoría de los lugares del sur de la Península Ello obliga a desarrollar las plantas en latitudes altas, de forma que una vez acumulada la cantidad de frío necesaria para cada variedad las plantas son trasladadas a zonas mas calientes para su cultivo. Es muy importante determinar el frío requerido por cada variedad, debido a que una insuficiente cantidad origina un desarrollo débil, que da frutos blandos y de corta vida frescos, una vez cortados. Un exceso de frío acumulado, da lugar a producciones más bajas, un gran crecimiento vegetativo y la aparición de estolones prematuros.

Humedad

La pluviomtría mínima requerida en secano se sitúa en torno a los 600 mm, en regadío es necesario aportar en nuestras latitudes del orden de 2000 mm durante el ciclo del cultivo otoñal. En la zona cantábrica se puede intentar el cultivo en secano, en el resto de la península y en las Islas, salvo en puntos excepcionales, deberá cultivarse en regadío

Suelo

Un suelo catalogado como arenoso o franco-arenoso y homogéneamente profundo se acercaría al ideal para nuestro cultivo. Prefiere suelos equilibrados, ricos en materia orgánica, aireados, bien drenados, pero con cierta capacidad de retención de agua. Niveles bajos de patógenos son igualmente indispensables para el cultivo. Es importante que el suelo esté bien drenado de forma que no se formen charcos persistentes en la zona de cultivo La granulometría óptima de un suelo para el cultivo del fresón aproximadamente es : – 50% de arena silícea – 20% de arcilla – 15% de calizas – 5% de materia orgánica

En definitiva, un suelo catalogado como arenoso o franco-arenoso y homogéneamente profundo se acercaría al ideal para nuestro cultivo.

Es conveniente un pH ligeramente ácido mejor que uno ligeramente básico, el óptimo se haya en torno a 6,5 e incluso menor. Conviene que en el terreno exista cierta cantidad de materia orgánica en distintos grados de descomposición, por lo que debe incluirse, compost o vermiculita en el abonado de fondo. El equilibrio químico de los elementos nutritivos se considera más favorable que una riqueza elevada de los mismos.

Una relación C/N: 10 se considera un valor adecuado, con ello se asegura una buena evolución de la materia orgánica aplicada al suelo.

El fresón es muy sensible a la sal, aunque hay variedades más resistentes, por ello deberemos evitar suelos salinos y regar con aguas de alto contenido en sales, cuanto más puras sean las aguas mejor. También es sensible a la caliza activa, pues v bloquean el hierro originando clorosis en la planta (perdida de color).

Todos estos condicionantes hacen de los pies de montañas graníticas los lugares más adecuados para el cultivo de fresón, como puede ser la parte baja de sierra madrileña o las hondonadas del valle de Aran. No obstante otros climas menos adecuados son también suficientemente buenos, aunque las plantas exijan más cuidados, como lo demuestra que las zonas mas afamadas de la fresa en España sean Aranjuez y Huelva, ninguna de las cuales tiene aguas de extrema pureza o suelos silíceos.

Riego

Como indico más arriba, la fresa es sensible a las aguas con salinidad, por ello si el agua contiene muchas sales habrá que regar mas con el fin de que el agua sobrante arrastre la salinidad del terreno, en estas condiciones un cultivo con manguera exudarte o gota a gota concentraría en exceso las sales alrededor de la planta. En cambio si las aguas son de buena calidad si es muy adecuado estos métodos de riego pues garantizan a las raíces una dosis constante de humedad. El cultivo se resiente, disminuyendo su rendimiento, con concentraciones de sales en el agua superiores a 0,8 mmhos.cm

Necesita riegos muy repartidas a lo largo del cultivo, no siendo conveniente mantener fases de sequía entre riegos. En un año de climatología normal, en suelos esponjosos, es necesario aplicar unos 35 litros por m2 de agua repartido en unos cien riego desde Noviembre hasta Junio, repartidos en un centenar de riegos, lo que supone mas o menos un riego cada dos días de un vaso de agua grade por cada metro cuadrado, repito, dado con aguas de buena calidad, si no regar más abundantemente para que la escorrentía se lleve las sales.

Luminosidad

El fresón aguanta la media sombra aun que necesita mucha luz, es decir no es planta de interior, pero crece perfectamente a la sombra de un árbol y soportará, aunque no le favorezca, que se le plante, por ejemplo, en el lado norte de un muro. El pleno sol directo de forma continuada no le favorece, plantarlo en las zonas frescas del huerto.

Desinfección de suelos. Los fresones son blanco del ataque de muchos elementos patógenos presentes naturalmente en el suelo hongos patógenos, nematodos parásitos, ácaros, insectos y malas hierbas. Por ello conviene aplicar técnicas de desinfección del suelo antes de la plantación del fresal, ésta consiste en la aplicación directa al suelo de un agente biocida de naturaleza física o química, con el que se eliminan total o parcialmente los agentes negativos antes mencionados.

Hay muchos los productos en el mercado diseñados para este uso, los más comunes son dos tipos de tratamientos, el de Bromuro de Metilo y el de Metham Sodio. Como saben que sigue este blog, sin propugnar una huerto ecológico con todas sus consecuencias, no soy partidario de la utilización de productos fitosanitarios si hay alternativas sensatas a ellos.

Para la desinfección de campos hay un método alternativo bastante eficaz y en cierta medida poco agresivo hasta el punto de ser aceptado por los cultivadores mas estrictamente ecológicos que es la solarización. Consiste en cubrir con un film de plástico la superficie a desinfectar, una vez mullido y regado el terreno lo máximo posible durante 30/45 días en la estación de mayores temperaturas.

Con ello se provoca una reducción sustancias de la población de hongos del suelo y de los insectos que activos o en estado de pupa pueda haber en el terreno. Son sensible a este tratamiento los siguientes hongos patógenos: Verticillium sp, Fusarium sp, Rhizoctonia solani, Pythium ultimun, Pyrenochaeta lycopersici y Phytophthora cinnamomi. No obstante, hay hongos como los Pythium que se controlan mejor con la fumigación con bromuro de metilo. Por lo que cabe un método mixto de solarización con algún fumigante como el Metham Sodio. En experiencias llevadas a cabo con este sistema se han logrado resultados muy mejores que con el tratamiento con solarización simple. Infoagro ha realizado un pequeño vídeo que explica perfectamente el método de solarización.

Lógicamente estos tratamientos afectan tanto a las especies patógenas, como a las favorables, por ello no sería mala práctica trasladar posteriormente lombrices de tierra a estos terrenos como una forma natural de volver a reestablecer un cierto equilibrio biológico que permita la degradación de la materia orgánica, produciendo de forma continuada y suave los nutrientes que necesitan las plantas, con ello evitaremos tener que abonar con abono mineral los cultivos.

Abonado

El fresón es una planta exigente en materia orgánica, por lo que es conveniente el aporte de una mezcla de humus y vermiculita al 50% de 3 kg/m2, Puede sustituirse por estiércol en cuyo caso debe estar muy bien descompuesto, este abonado de fondo se mezclará y enterrará con las labores de preparación del suelo.

En caso de cultivarse en suelos excesivamente calizos, es recomendable añadir turba de naturaleza ácida a razón de unos 2 kg/m2, que se mezclará en la capa superficial del suelo

De no tener compost puede sustituirse por una mezcla de material de origen orgánico sin descomponer, (paja picada, o viruta de madera no resinera), con un abono de fondo de 100 g/m2 de abono complejo 15-15-15. Se debe evitar los abonos orgánicos muy fuertes tanto de origen natural como la gallinaza, la palomina, etc. como de origen mineral.

Posteriormente, puede realizarse al comienzo de la floración en un riego de cada tres, (semanalmente), hacer pasar el agua de regar por una mezcla de 15 g/m2 de sulfato amónico y 10 g/m2 de sulfato potásico, o bien, con 15 g/m2 de nitrato potásico, añadiendo en cada una de estas aplicaciones 5 cc/m2 de ácido fosfórico. De este modo, las aplicaciones de N-P-K serán las siguientes: 20 g/m2 de nitrógeno (N). 10 g/m2 de anhídrido fosfórico (P2O5). 15 g/m2 de óxido de potasa (K2O). Aproximadamente 15 días antes de la recolección, debe interrumpirse el abonado.

En caso de escasez de magnesio en el suelo, aplicar una vez por semana 0,10 g/m2 de óxido de magnesio (MgO).

Principales variedades de fresón

Se conocen en el mundo más de 1.000 variedades de fresón, y diariamente aparecen nuevas variedades pues es una especie con gran capacidad de hibridación. Desde un punto de vista agronómico, las variedades de fresón se clasifican en tres grupos: reflorecientes o de día largo, no reflorecientes o de día corto, y remontantes o de día neutro. La floración en los dos primeros casos viene determinada por el periodo de insolación de la planta, en primavera y otoño o en verano, mientras que este factor no interviene en el tercero. En cualquier caso, aparte del tiempo de insolación, en la floración influye grandemente la temperatura y las horas de frío que soporta la planta.

En España y principalmente en la provincia de Huelva, con mucho, la mayor zona productora de fresón, se utiliza mayoritariamente las siguientes variedades

Camarosa, con mucho la más utilizada gracias a su mayor productividad, precocidad, calidad y adaptación a las condiciones agroclimáticas onubenses. Es una variedad de día corto, ( no refloreciente), originada en la Universidad de California, que requiere de licencia para su multiplicación y por lo que los productores tienen que pagar un Royalty. Presenta un fruto grande, muy precoz, de color rojo brillante externamente , interior muy coloreado y de buen sabor y firmeza. Se recomienda una densidad de plantación de 5 plantas/m2.

Tudla, se caracteriza por su buena aptitud para el transporte, así como su resistencia a la clorosis férrica, por lo que resulta muy útil en las pequeñas áreas de la zona oeste en las que se presentan problemas locales de aguas salinas. La planta es vigorosa, de follaje erecto, producción precoz, frutos grandes, aromáticos, alargados, de color rojo intenso, tanto externa como internamente. Su productividad es elevada y se adapta bien tanto a la plantación con planta fresca en zonas cálidas, como a la plantación con planta frigoconservada en zonas de invierno frío.

Oso Grande, variedad californiana, cuyo inconveniente es la tendencia del fruto al rajado. No obstante presenta buena resistencia al transporte y es apto para el mercado en fresco. De color rojo anaranjado, forma de cuña achatada, con tendencia a aparecer bilobulado, calibre grueso y buen sabor. La planta es vigorosa y de follaje oscuro. En zonas cálidas bajo protección de plástico, se recomienda trasplantar con plantas producidas en viveros de altitud durante octubre para la producción a finales de invierno. En zonas de invierno frío, el trasplante se realiza durante el verano para la producción en el año siguiente a principios de primavera. Se aconseja una densidad de plantación de 6-7 plantas/m2, colocadas en caballones cubiertos de plástico, con riego localizado y líneas pareadas.

Cartuno, fruto de forma cónica perfecta, con calibre uniforme, color rojo brillante, sabor azucarado, algo más precoz, con curva de producción homogénea durante toda la campaña. Bien adaptada a plantaciones de otoño y de verano. Resistente a la clorosis férrica. La planta es vigorosa, de follaje importante, con flores destacadas del mismo.

Carisma, variedad muy vigorosa y rústica, capaz de adaptarse a todo tipo de suelos y climas, precoz y muy productiva. El fruto es de forma cónica, a veces acostillada, de gran tamaño y color rojo suave. Se recomienda para plantación en otoño como planta fresca y en verano como planta frigoconservada.

Como se observará las variedades comentadas se caracterizan por aspectos que están mas relacionados con la comercialización de los frutos que con la calidad de los mismos, es por ello que en este cultivo cabe probar con variedades autóctonas o poco adecuadas para su comercialización por la delicadeza de los frutos, o su baja producción, que en cambio producen calidades muy superiores en cuanto al sabor se refieren.

Habiendo tal cantidad de variedades conviene siempre atenerse a lo que el suministrador indique como forma más idónea de cultivo para una variedad dada.

Modo de cultivo

La planta de fresón es perenne, aunque se haya convertido en anual en el cultivo, es decir, que no se mantienen en explotaciones para el segundo año. A diferencia del fresón, las plantas de fresa duran más, entre 3 y 4 años antes de tener que reemplazarlas por jóvenes plántulas que se desarrollan en el extremo de los estolones largos. Las flores de fresa son hermafroditas; la polinización es por el viento e insectos, lo que puede dificultar la aparicion de fruto en huertos dentro de las áreas urbanas de las grandes ciudades, donde casi se han exterminado los insectos.

La floración del fresal es muy larga y se solapa con la producción. Los frutos deformados de la fresa se deben a que la polinización tiene que ser en todos los pistilos que pueden tener en frutos normales de 150 a 200. En una misma planta de fresal se están produciendo racimos sucesivamente; en España, a partir de Enero en cultivos de invernadero.

Conviene comprar ejemplares de fresa o fresón de empresas con prestigio puesto que no tenemos ningún tipo control del tiempo de hibernación que han pasado las plantas y si los plantones proceden de plantas sanas y de calidad.

La planta de fresón es perenne, aunque degenera por lo que a los efectos prácticos se ha convertido en una planta anual a efectos de cultivo, es decir, que se eliminan despues del primer año. Las plantas de fresas duran más, entre 3 y 4 años, antes de tener que reemplazarlas por plántulas jóvenes.

Ciclo de la planta (fresa y fresón)

El ciclo típico de la planta es el siguiente

Verano Período de días largos y temperaturas elevadas, la planta crece y se multiplica vegetativamente por emisión de estolones.

Otoño Comienzan a acortar los días y descienden las temperaturas, se produce una paralización progresiva del crecimiento de la planta, con acumulación de reservas en las raíces. Comienza la iniciación floral y la latencia de la planta.

Invierno Período de días cortos y bajas temperaturas en el que se produce una paralización del crecimiento, la planta precisa pasar por esta fase de frío para más adelante salir con brío de la latencia

Primavera Con la elevación de las temperaturas y el alargamiento progresivo de los días, aparece una reanudación de la actividad vegetativa, floración y fructificación, aumentando con la longitud del día.

En lugares de clima cálido como el sur de España y los territorios insulares, este comportamiento varía notablemente debido a la suavidad de las temperaturas invernales. Este hecho permite una actividad vegetativa casi ininterrumpida a lo largo de todo el año. Los limitadores del crecimiento resultan ser entonces el fotoperiodo y las altas temperaturas estivales.

Sin embargo el no soportar los rigores del Invierno, sobre todo en los fresones hace que salgan mal de la latencia invernal en primavera, lo que obliga a reponer los estolones con plantas que han sido criadas en climas más rigurosos, las fresas aguantan más pero degeneran en tres o cuatro años.

Reproducción

Solo los cultivadores mas experimentados reproducen de semillas para mejorar la selección, lo normal es reproducir por multiplicación vegetativa a partir de los estolones. Durante el verano, con la influencia de días largos y temperaturas elevadas, la planta deja de dar fruto y se dedica a crece multiplicándose vegetativamente por emisión de estolones.

Estos estolones se colocan sobre pequeños tiestos para que una vez que enraícen cortarlos creando plantitas independientes que posteriormente, mas o menos 30 días después se trasplantarán a su lugar definitivo La mejor época para plantar es a principios de verano, si se planta en primavera, es preferible cortar todas las flores para que fortalezcan las plantas.

Cultivo en macetas

Si se va a cultivar en macetas utilizar para el transplante final macetas de 20 cm de diámetro y 20 cm de profundidad como mínimo. En jardineras las plantas se separaran entre si 20 cm.

Cultivo en bancales

Se recomienda un marco de 45 cm entre plantas y de 80 cm entre hileras.

Cultivo sobre lámina de plástico.

Una vez Preparación del terreno se cubre de plástico negro. generalmente de polietileno, de forma que cada la planta se aloje en un hueco realizado en el plástico en el momento del trasplanta., El polietileno evita la evaporación del agua del suelo lo que facilita mantener la humedad y economiza agua. Por otra parte al proteger el suelo aumente la temperatura media de la zona donde se sitúan las raíces de la planta y anticipa la cosecha. En caso de tratarse de plásticos negros, que son los habituales, el acolchado plástico evita el desarrollo de malas hierbas por la barrera que suponen a la radiación luminosa.

Tendremos que buscar un sistema que nos permita regar las plantas a pesar del film de plástico, si el agua es de calidad, la manguera exudarte o el riego gota a gota por las aberturas practicadas es muy adecuado. Si hay que regar mas abundantemente se puede montar las plantas en surcos o caballones y regar a manta entre los surcos.

Este procedimiento se puede sustituir en un huerto más natural con un abundante acolchado de restos vegetales, como paja, cortezas de árbol,…, lo que se aproxima más a lo que la planta tuvo en su habitat natural que es el bosque, a la vez que incorporamos biomasa al ciclo natural que poco a poco se convertirá en compost de forma natural. Sin embargo su efecto de barrera de control las malas hierbas es inferior y habrá que deherbar de vez en cando la plantación.

 Cobertura del aireMicrotúnel y Macrotúnel.

Para conseguir la precocidad, se monta un sistema que ejercer las funciones de invernadero. No siendo necesario ni no buscamos ganar fechas en su producción natural.

Los microtúneles cubren una fila de plantas y se crean con una serie de arcos de alambre galvanizado de unos 6 mm de diámetro, y de unos 2 m de longitud que se clavan en el suelo, valiendo de soporte de un plástico de polietileno transparente que llega hasta el suelo. Son fáciles y baratos de construir y resultan trasladables. Sin embargo, no ofrecen tanta protección frente a las bajas temperaturas como los verdaderos invernaderos.

Proporcionan abrigo contra el viento y son útiles en la mayoría de huertos, especialmente para adelantar la primavera y proteger las plantas en tiempo inestable de primavera y otoño.

Es delicada la ventilación para controlar los excesos de temperatura, y sobre todo de humedad que pueden dar lugar a la proliferacion de los hongos y para asegurarnos una buena polinización, especialmente por la acción de los insectos, que puedan entrar.

Los microtúneles, se hacen con lámina de plástico (film) de polietileno y arcos de hierro. A las horas de calor El plástico se enrolla Por los extremos para ventilarel interior. Algunos son de plástico rígido ondulado. El film de polietileno se deteriora con los años y debe renovarse cada 2 años (ideal, cada año). Se usan láminas de polietileno de 350-400 galgas de espesor.

 La otra estructura es el macrotúnel, que cubre de 7 a 9 caballones de fresón, siendo los arcos de 6 a 7 m de longitud y casi 3 de altura. Tiene la ventaja de permitir trabajar dentro del túnel, mientras que en el otro caso hay que desmontar el plástico para hacer cualquier labor.

Cultivar plantas al aire libre sin protección, quedan a merced de los caprichos del tiempo. Por el contrario, con un invernadero, o simples túneles sin calefaccion, puedes controlar en mayor o menor medida las condiciones ambientales y además podrás ampliar el repertorio de especies y épocas de cultivo.

Con el cultivo protegido es posible producir fuera de estación, fuera de la época de cultivo al aire libre, incluso en cualquier época del año con los invernaderos climatizados. Tener un invernadero es muy útil para disfrutar de la horticultura y de la jardinería todo el año. No obstante somos partidarios de un cultivo más natural y de tener las cosechas cuando la n+¡adre naturaleza tuvo a bien producirlas, por ello forzar los cultivos aun siendo posible no debe ser un obketivo en un huerto familiar, pues si queremos comer verdurtas fuera de época siempre podemos ir al mercado y comprarla.

red antipájarosEn el caso de no utlizar invernaderos es posible que tengamos que protejer nuestras fresas de los pájaros, Para ello lo mas práctico son redes antipájaros apoyadas aobre cañas u otros elementos de sustento que las separen de las plantas cierta distancia, pues los pájaros aprenden a picotear através de la red.

 

Herbicidas químicos

No veo la utilidad de usar herbicidas químicos para erradicar malas hierbas en un huerto familiar donde las superficies a escardar, es reducida y donde los herbicidas si pasan por error a cultivos muy próximos pueden llegar generar grandes catástrofes. En cualquier caso es preferible utilizar la cobertura de plástico negro que utilizar herbicidas.

Plagas y enfermedades

Las medidas preventivas son desinfectar bien con fumigación o bien con solarización el terreno donde se van a cultivar las fresas y recoger todas hojas y las fresas dañadas o pasadas para evitar la aparición de enfermedades, sobre todo con la humedad del verano.

Las principales plagas que pueden padecer las fresas son las siguientes.

Thrips (Frankliella occidentalis). Dañan con su estilete las flores y los frutos, llegando a deformarlos como reacción a su saliva tóxica. Debe prevenirse su ataque atendiendo al número de formas móviles por flor, suelen aparecer con tiempo seco, aumentando su población con la elevación de las temperaturas. Se conocen efectivos depredadores naturales de Thrips, como son Orius sp. y Aléothrips intermedius.

Araña roja (Tetranychus urticae Koch) Este ácaro, de cuerpo globoso y anaranjado en estado adulto, es una de las plagas más graves del fresón. Inverna en malas hierbas o en hojas viejas de fresón para atacar a las hojas jóvenes con la llegada del calor. Su control químico es muy difícil por la rápida inducción de resistencia a los productos utilizados, así como por los problemas de residuos en frutos.

Podredumbre gris (Botrytis cinerea/Sclerotinia fuckeliana). Se desarrollan favorablemente en condiciones de alta humedad relativa y temperaturas entre los 15 y 20 ºC. La diseminación se realiza por medio de esporas, ayudándose de la lluvia o el viento. Oidio (Oidium fragariae) Se manifiesta como una pelusa blanquecina sobre ambas caras de la hoja. Prefiere las temperaturas elevadas, de 20 a 25 ºC, y el tiempo soleado, deteniendo su ataque en condiciones de lluvia prolongada. Persiste durante el invierno en estructuras resistentes.

Mancha púrpura (Mycosphaerella fragariae). Aparece como una mancha circular de 2 a 3 mm de diámetro sobre la hoja. Se dispersa por medio de ascosporas y de esporas, con temperaturas suaves y alta humedad relativa.

Hongos del suelo. Son varios los hongos que afectan a la planta desde su sistema radical o zona cortical del cuello, entre éstos se tiene Fusarium sp., Pytophtora sp., Rhizoctonia sp., Rhizopus sp., Pythium sp., Cladosporium sp., Alternaria sp. y Penicillium sp. En caso de no practicarse una fumigación previa al suelo, o una solarización, el cultivo se expone en gran medida al ataque de estos hongos parásitos, pudiendo llegar a ser dramáticas las consecuencias.

Bacterias (Xanthomas fragariae). Ataca principalmente a la hoja, dando lugar a manchas aceitosas que se van uniendo y progresando a zonas necróticas. Se ve favorecida por temperaturas diurnas de alrededor de 20 ºC y elevada humedad ambiental.

Fuente: felixmaocho.wordpress.com
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