Infusión de menta

La menta es una gran ayuda para el estómago enfermo. En los países mediterráneos se suele preparar una infusión con partes iguales de menta, anís verde y milenrama.
Para elaborar este preparado, debes mezclar proporciones equivalentes de cada una de las hierbas. Coloca una o dos cucharadas de la mezcla en una taza de agua hirviendo. Deja reposar unos minutos, cuela y consume. Esta infusión te ayudará a calmar tu estómago y a la vez mantener tu cuerpo hidratado.

Té negro con limón

El té negro con limón es uno de los mejores remedios para la gastroenteritis, ya que además de hidratarnos, nos ayuda a combatir la diarrea. En ocasiones, el cuerpo no admite el limón. En esos casos, se recomienda tomar el té solo y poco a poco, según el organismo lo resiste, ir incorporando el limón, evitando siempre que su ingesta genere más vómito o diarrea.

Infusión de anís verde

Otra opción es elaborar una maravillosa infusión combinando anís verde con semillas de lino, y una parte de raíz de angélica. Se debe tomar dos veces al día para ayudar a evitar la deshidratación y a mejorar nuestro sistema digestivo.

Infusión de fresno

Los druidas consideraban al fresno un árbol sagrado y esto era debido a sus propiedades medicinales, una de ellas proviene de su corteza, la cual preparada en infusión ayuda al organismo a superar la gastroenteritis. Para prepararla necesitas mezclar en partes iguales corteza de fresno, semillas de lino, sanguinaria y tormentilla, diluyendo una cucharada del resultado en una taza de agua.

Sal

La sal contiene sodio, que es un electrolito que se puede incorporar al agua para evitar la deshidratación ocasionada por vómitos y diarrea. Además de esto, la sal va a ayudar a combatir las infecciones y sostener el nivel de PH del tracto digestivo.

Agrega 1 cucharadita de sal en 1 litro de agua o 4 tazas de agua filtrada. Agrega 2 cucharadas de azúcar y mezcla bien, toma esta solución a intervalos cortos al día. Puedes probar también las preparaciones electrolíticas libres en el mercado para compensar los electrolitos y evitar la deshidratación.

El jengibre

El jengibre es otro antídoto muy eficiente para el tratamiento de la gastroenteritis debido a sus antibacterianos, antivirales, propiedades anti-inflamatorias y antioxidantes. Se puede prevenir y tratar la infección del estómago, y reducir la frecuencia de los síntomas como heces aguadas, náuseas, vómitos y calambres abdominales.

Agrega 1 cucharadita de raíz de jengibre fresco picado a 1 taza de agua hirviendo, tapa y deja descansar entre 10 – 15 minutos. Cuela, añada la miel y toma este té de manera lenta. Debes tomar éste té calmante 2 o 3 veces al día hasta el momento en que te sientas mejor. Puedes preparar cerveza de jengibre con jengibre fresco y tomar varias veces al día.

NOTA: Las personas con presión arterial alta deben evitar antídotos con jengibre.

Asafétida

Siendo rica en propiedades antioxidantes, antibacterianas y antivirales, asafétida combate virus y bacterias, por lo tanto ayuda a calmar los síntomas de la gastroenteritis veloz y de forma eficaz. Además de esto, va a mejorar la digestión y robustece el tracto digestivo.

Agrega 1/2 cucharadita de polvo de asafétida a un vaso de agua templada y revuelva bien, toma un par de veces al día hasta el momento en que su condición mejore. Para prevenir la gastroenteritis y otros inconvenientes digestivos, agrega un poco de asafétida a la comida y el alimento con regularidad.

Vinagre de manzana

El vinagre de manzana ayuda a calmar muchos síntomas de gastroenteritis. Fomentará el nivel apropiado del PH del estómago y suprimiera las toxinas perjudiciales del cuerpo. Además de esto la pectina alta, mejora el estómago irritado y reduce el dolor estomacal, náuseas, vómitos y gas.

Agrega 1 cucharadita de vinagre de sidra de manzana cruda orgánica, no filtrado, a un vaso de agua templada. Tómelo 30 minutos antes de comer su comida. Prosiga este tratamiento regularmente hasta que se sienta mejor. De forma alternativa, puedes añadir 1 cucharadita de vinagre de sidra de manzana cruda orgánica, sin filtrar a un vaso de jugo de uva y tomar un par de veces al día por una semana.

Bicarbonato de sodio

Siendo un antiácido natural, el bicarbonato de sodio puede anular el ácido en el estómago, lo que por su parte va a ayudar a reducir la acidez del estómago y los síntomas de la gastroenteritis agria. El bicarbonato de sodio se conoce por reducir los vómitos y la diarrea.

Mezcla 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio, 1/2 cucharadita de sal y 4 cucharadas de azúcar en 1/4 de agua. Toma 2 o 3 veces al día.

NOTA: Las personas que tienen presión arterial alta deben eludir tomar bicarbonato de sodio, que contiene sodio.

Albahaca

Tiene propiedades antiespasmódicas y evita los espasmos gástricos, es un buen antídoto para la gastroenteritis. Puede hacer que su estómago sea más fuerte y eludir muchos de los síntomas de la gastroenteritis.

Mezcla cantidades iguales de jugo de albahaca y jugo de jengibre y utilice 2 o bien 3 veces al día para calmar el dolor estomacal. Se puede hervir de 10 – 15 hojas de albaca en una taza de agua, tómelo con un pellizco de sal marina un par de veces al día por una semana.

La menta

La menta tiene propiedades antimicrobianas y antiespasmódicas que ayudan a calmar los gases, hinchazón, malestar estomacal, náuseas del estómago y calambres intestinales.

Agrega 1 cucharadita de hojas secas de menta en 1 taza de agua hirviendo, tapa y deja reposar por 10 minutos. Cuélalo, agrega un poco de miel para el gusto. Toma este té 3 veces al día entre comidas por unos días.

Manzanilla

La manzanilla es un antídoto eficiente para la gastroenteritis debido a sus propiedades anti-inflamatorias, antimicrobianas y carminativas que juegan un papel clave en el funcionamiento de su sistema digestivo. Puede calmar síntomas como diarrea, cólicos abdominales, distensión abdominal, náuseas y gases.

  • Agrega 2 cucharadas de manzanilla seca o 1 cucharada de flores de manzanilla fresca en 1 taza de agua caliente.
  • Tapa y deja reposar de 10 – 15 minutos. Cuela y agrega un poco de jugo de limón y miel, toma este té 2 veces al día por 2 o 3 días.

Plátano

Los plátanos, tanto maduros y crudos, ayudan en el tratamiento de la gastroenteritis. El alto contenido de almidón resistente a la Amilasa del cambur que ayuda a reducir los síntomas. Los plátanos restituyen el potasio y el magnesio, 2 electrolitos esenciales que se requieren para el buen funcionamiento del sistema digestivo. Además de esto, el plátano es un alimento suave que es simple de digerir y ayuda en el proceso de restauración.

Agrega varias rodajas de plátano a una taza de yogurt y come 2 o 3 veces al día. Puedes comer unos cambures maduros o probar la sopa de plátano verde. Haz este antídoto hasta que tu sistema digestivo esté mejor.

Los prebióticos

Para deshacerse de las “malas” bacterias en el tracto digestivo y sustituirlo con “bacterias buenas” que pueden mejorar la digestión, debes comenzar a tomar los probióticos. Los probióticos pueden hacer que tu sistema digestivo vaya nuevamente en marcha de manera rápida y darte alivio de síntomas como náuseas, vómitos y diarrea.

Come alimentos como el yogurt y el kéfir, que tienen los probióticos. Evita el yogurt endulzado artificialmente y el kéfir.

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