El yoga ayuda a los niños en su desarrollo físico y psíquico

¿Te parece difícil que tu niño o niña consiga mantenerse quieto, callado y concentrado en una de las posturas del yoga?

 A muchos padres les parecerá casi imposible, pero la verdad es que la práctica del yoga demuestra que todo es posible. Se requiere paciencia y que la clase sea divertida.

¿A qué edad conviene que el niño comience a practicar Yoga?

  La mejor edad para que el niño empiece con el  yoga es a partir de los 4 años. A esta edad, los niños ya pueden entender perfectamente lo que se puede esperar y lo que se quiere de ellos.

   El objetivo esencial de su práctica es la búsqueda del equilibrio y de la armonía, y el control del sentido de la disciplina. Es una buena base para una vida adulta alegre y saludable.

Beneficios del yoga en  los niños

  El yoga es una práctica positiva en la etapa de crecimiento de los niños. A través del yoga, los niños ejercitan su respiración y aprenden a relajarse, para hacer frente al estrés, a las situaciones conflictivas, y a la falta de concentración, problemas tan evidentes en la sociedad actual. Favoreciendo la salud física y emocional.

  Al no ser un ejercicio de competición, disminuye la agresividad y favorece la capacidad de concentración; todo ello, es sumamente importante para el progreso escolar y la integración social.

   Los niños pequeños pueden carecer de agilidad y estar demasiado rígidos, algo que se supera con facilidad mediante la práctica de Yoga.

   Las posturas y movimientos de Yoga le ofrecen a los niños, la posibilidad de divertirse imitando en las diversas posturas, los diferentes animales que dichas posiciones simulan.

    El yoga para niños es una manera divertida de desarrollar su potencial creativo y su capacidad de resolver problemas y superar retos.

   Para el niño inquieto o ansioso, el curioso o el activo, resulta una manera de canalizar su energía y su estrés, cada vez más común en edades tempranas.

  Para el niño calmado y menos activo, le ayuda a activar su cuerpo, a reafirmar su autoestima; para ambos es una oportunidad de aprender jugando, de conectar los dos hemisferios del cerebro y de reconocer y ejercer sus propios talentos.

                                 El Yoga  porta seguridad y confianza.

  En el Yoga no hay recompensa ni castigos, vencedores ni perdedores, mejores ni peores. La recompensa del yoga procede simplemente de la práctica en sí misma. A los niños les encanta este tipo de enfoque. Cuando descubren que no hay que competir ni rendir, empiezan a sentirse libres para expresarse a sí mismos si temer los enjuiciamientos o las críticas, y esta libertad les ayuda a desarrollar una sensación de confianza y autoestima que perdura en la adultez.

  La confianza interior que el yoga aporta constituye un antídoto excelente para la presión que los niños experimentan en el colegio. Desde una edad muy temprana muchos niños aprenden que para tener éxito han de intentar ser mejores que sus compañeros de clase, sacar buenas notas, aprobar más exámenes y ser “el mejor de la clase”

  Esta  intensa competitividad hace que los niños sean demasiado sensibles a las alabanzas y a las críticas. Si son buenos estudiantes se sientes orgullosos de sí mismos; pero si son estudiantes mediocres, se desaniman y pueden empezar a considerarse unos fracasados.

Algunos beneficios del yoga:

1- Desarrollo y destreza de los músculos motores
2- Flexibilidad en las articulaciones
3- Mejoría de los hábitos posturales de la columna vertebral
4- Masaje de los órganos internos
5- Mejoría en los hábitos de la respiración
6- Estimulación de la circulación sanguínea
7- Mejoría de la autoestima
8- Baja en el nivel de estrés infantil
9- Perfeccionamiento de los sentidos
10- Agilidad y entereza
11- Calma y relajación
12- Estiramiento
10- Mayor desarrollo de la atención, concentración, memoria e imaginación
11- Armonización de la personalidad y carácter
12- Optima canalización de la energía física
13- Mejor comprensión e relación con los demás

La práctica del yoga 

  En las clases de yoga, se trabaja el cuerpo y la mente. Como se trata de niños, es muy importante la motivación. Con lo cual, conviene trabajar con grupos  reducidos, no superiror a 12 niños.

 Los niños deben sentirse muy a gusto. Su vestimenta será con ropas holgadas, ligeras, cómodas, para que les permitan  realizar los movimientos con soltura.

  El ambiente  tranquilo y acogedor. Se  utilizan colchonetas, colocadas sobre una moqueta.  Los niños pueden estar descalzos o con calcetines de algodón. Se recomienda evitar la ingestión de alimentos sólidos al menos un par de horas antes de las prácticas.

 La respiración

  La respiración es una parte integral del yoga. El inhalar y exhalar por las narinas es importante para que el niño logre estirarse y obtener el equilibrio necesario para luego, comenzar con la práctica de las posturas.

  La posturas se van practicando poco a poco, luego que hayan aprendido a respirar, también aprenderán a relajarse y a concentrarse, mejorando la calidad de vida.

  La práctica en niños, se realiza como si se tratara de un juego, sin exigencias a repetir una y otra vez la postura, para evitar el aburrimiento y lograr que atiendan. Para ello se van variando las posturas, los movimientos, despacio, a un ritmo en el que los pequeños no pierdan la concentración. El ánimo y la motivación, son importantes, al igual que el respeto, la moderación y la actitud positiva y alegre.

CARACTERISTICAS PSICOEVOLUTIVAS

 

Niños y niñas de 3 a 6 años: 

  Se produce un avance en el control de su cuerpo y de sus movimientos, además de una maduración del Sistema Nervioso y Muscular.

  Las experiencias de relajación y visualización del yoga mejoran el desarrollo del sistema cognitivo.

  Descubre las propiedades de su entorno, avanzando desde un pensamiento lógico hacia uno intuitivo que le permite una mayor capacidad de organizar el mundo que le rodea.

  Su gran capacidad de curiosidad en esta etapa, hacen que estén abiertos a la adquisición de nuevos aprendizajes relacionados con el autodescubrimiento y la interacción con el entorno reforzando su propia autoestima.

Niños y niñas de 7 a 12 años:

  Desarrollan las posibilidades de control postural y respiratorio. Consolidan las cualidades coordinativas, las habilidades motrices y las cualidades físicas básicas.

 Las posturas corporales de yoga (asanas) y los ejercicios de respiración aumentan el control del propio cuerpo, consiguiendo extraer todas las posibilidades de acción y expresión del mismo.

  En esta etapa se desarrollan los procesos psicológicos básicos: la percepción, la atención, el pensamiento, la memoria y el lenguaje.

  La práctica del yoga, favorece la creación de un ambiente rico en experiencias sin pretenciones, que fomentan la escucha, la comunicación, la exploración libre y la interacción con los compañeros.

  En esta etapa, la energía, el entusiasmo y la imaginación son características  importantes a considerar en los niños y en las niñas.

  El yoga desarrolla las capacidades afectivas de los niños y niñas, siendo importante  ya que esta etapa se caracteriza por la formación de los primeros conflictos emocionales.

Quisiera ocupar un rinconcito tranquilo en el corazón del mundo de mi niño.

Sé que tiene estrellas que le hablan y un cielo que se inclina sobre su rostro para alentarlo con arcos iris y nubes traviesas.

Las que fingen ser mudas y muestran no poder moverse jamás vienen a la ventana llamando con sus cuentos y con jarras llenas de juguetes relucientes.

Quisiera poder viajar por el camino que atraviesa la mente del niño y más allá de todos los confines; donde mensajeros llevan noticias sin sentido entre los reinos de reyes de ningún cuento; donde la razón hacecometas con sus reinos y los hace volar y la verdad libera los hechos de su exclavitud.

 

Tagore, Poesías de Amor 

 

_________________________________________________________________________________

educalibre