PREPARACIÓN DEL TÉ DE KOMBUCHA PASO A PASO

Cómo conseguir un hongo kombucha

La primera vez puedes encargar tu kombucha on line en NUESTRA TIENDA por un estupendo precio de 15€(Gastos de envio incluidos) y comenzar a preparar en casa tu té de kombucha.
Con cada tanda de kombucha obtendrás un hongo-hijo, que podrás compartir con otras personas y
continuar así expandiendo la cadena de kombucha junto con sus beneficios a todo tu círculo de conocidos.
Siempre que dones un hongo de kombucha, dona también el 30% del líquido que haya fermentado. Pon
los dos juntos en un tarro de cristal y guárdado en la nevera mientras esté inactivo.

Qué necesito para preparar el kombucha

Para preparar la bebida de kombucha, necesitas:

Un bote grande de cristal con tapa de rosca en el que quepan de 2 a 3 litros de líquido como
mínimo.
– Una bolsita de té verde por cada litro de agua que vayas a hervir.
– 100 gramos de azúcar integral por cada litro de agua que vayas a hervir.
– Un par de guantes de látex.
– Una servilleta.
– Una goma elástica (como un coletero).
– Un colador.
– Un embudo.
– 2 ó 3 botellas de cristal con tapa hermética de 1 litro de capacidad.

Cuánto tiempo hay que dejarlo fermentar

Se tardan casi 3 semanas en preparar una tanda, por ello conviene hacer bastante cantidad.

Paso 1. Prepara una infusión de té verde, hirviendo agua.

Coloca una bolsita de té verde por cada litro de agua que hiervas.
Reposa el agua con el té dentro durante 5 minutos y retira la bolsita.
Añade unos 100 gramos de azúcar integral por cada litro de té verde.
Remueve bien y déjalo enfriar hasta que alcance la temperatura ambiente.

Paso 2. Una vez que esté tibia la mezcla.

Ponte unos guantes de latex o lávate muy bien las manos.
Toma el hongo kombucha e introdúcelo en el bote, junto con el líquido en el que se encuentra, que
ha de componer alrededor del 30% de la cantidad de líquido total en el que sumerjas el kombucha.

Paso 3. Tapa el bote con una servilleta y no con su tapa hermética. Así permites la entrada de aire
para favorecer la fermentación. Puedes poner una goma elástica alrededor de la boca del bote, sujetando
la servilleta.

Paso 4. Traslada el bote con el preparado a un lugar tranquilo, protegido de la luz y donde no haya
cambios bruscos de temperatura ni ruidos.
Déjalo ahí fermentando durante unos 12 o 15 días.
El número exacto de días de fermentación depende de dos factores.
– El primero, de la temperatura. Si la temperatura es elevada, como en verano, con 12 días la
fermentación estará lista. La temperatura ha de ser siempre superior a 21 grados.
– El segundo factor hace referencia a la cantidad de azúcar que quieres que se consuma. Cuanto más
tiempo transcurra, más cantidad de nutrientes necesitará el hongo, por tanto menos azúcar
quedará en la bebida y esta presentará un sabor más seco. También aumentará su concentración
alcohólica, aunque siempre hablamos de cantidades insignificantes que no afectarán a tu sistema
nervioso.

NOTA: ¿Lo pueden beber los niños y/o los diabéticos? ¿Y las personas con candidiasis?
A un diabético o a una persona con candidiasis le convendrá tomar kombucha que haya sido fermentado
durante 15 días o algo más, así presentará menos azúcar; mientras que a un niño, le convendrá el que lo
haya hecho durante sólo 12 días, para que su índice alcohólico sea menor.

Paso 5. Pasados esos 12 ó 15 días, según sea el caso, retira el hongo kombucha del líquido.
Lávate siempre muy bien las manos o, mejor aún, cúbrelas con guantes de látex desechables. Así
evitarás la posibilidad de que algún germen pueda entrar en contacto con el kombucha y lo
contamine.
Prepara dos botes pequeños de cristal con tapa por cada bote grande de kombucha que hayas
preparado.
Cada hongo dará a luz un hijo. Dispón cada kombucha-hijo en un bote pequeño y cúbrelo bien con
la bebida ya prepara de kombucha, necesaria para añadirla a la próxima tanda que prepares, junto
con el hongo.
Cierra bien la tapa de cada bote y guárdalos en la nevera hasta el momento en que vayas a
preparar la bebida otra vez. Cuando lo hagas, saca con antelación el kombucha de la nevera y deja
que se atempere, antes de añadirlo al bote grande con la mezcla de té verde tibio y azúcar integral.
Es precioso tratar el kombucha con delicadeza para que no sufra cambios bruscos de temperatura.

Paso 6. Reposa el bote de kombucha a temperatura ambiente, ya sin el hongo, durante unos 5
días.

Paso 7. Pasados estos días, con la ayuda de un colador y un embudo, vierte la bebida en botellas de cristal y refrigéralas.
En este momento, el kombucha está listo para ser consumido. El resultado es una bebida dorada y
burbujeante que sabe deliciosa y que recuerda al cava.

Se recomienda beber un vasito de kombucha cada día, en ayunas, comenzando con medio vasito y
aumentando la dosis gradualmente, día a día, sin superar los 300 ml al día.
Sus beneficios comienzan a notarse tras un consumo regular durante un mes.
Bebe cada día un vasito de kombucha por la mañana y otro por la noche, aumentando la cantidad día a día
y sin sobrepasar la cantidad diaria de 300 ml. Si eres constante notarás resultados espectaculares en tu
salud y bienestar.
Puedes mezclar la bebida de kombucha con zumo de limón, de naranja, de pomelo, de granada o con
mango batido al 50%. El resultado es un cóctel de sabor espectacular y de propiedades curativas
asombrosas.

1. Cóctel de kombucha, mango y jengibre

Tritura un mango junto con un trocito de jengibre de medio centímetro de lado.
Disuelve este puré en 1 litro de té de kombucha. Sírvelo muy frío.

2. Cóctel de kombucha, moras y arándanos

Tritura media cestita de moras y otra media de frambuesas.
Disuelve este puré en 1 litro de té de kombucha.
Disponlo en un tarro de cristal de boca ancha, tápalo con una servilleta y déjalo fermentar durante 3 días a
temperatura ambiente.
A los 3 días, guárdalo en la nevera y déjalo ahí hasta el momento del consumo.
Sírvelo muy frío.

3. Cóctel de kombucha, fresas y limón

Pica 3 ó 4 fresas ecológicas.
Corta un limón ecológico en rodajas.
Disponlos en un tarro de cristal de boca ancha junto con el kombucha, tápalo con una servilleta y déjalo
fermentar toda la noche a temperatura ambiente.
A la mañana siguiente, verás que el kombucha se ha teñido de rojo. Guárdalo en la nevera y déjalo ahí
hasta el momento del consumo. Sírvelo muy frío.

4. Cóctel de kombucha, mango y albaricoque

Tritura un mango junto con 3 albaricoques. Disuelve este puré en 1 litro de té de kombucha. Sírvelo muy
frío.

5. Piña colada de kombucha

Pica 3 rodajas de piña ecológica con su cáscara.
Pela otras 3 rodajas de piña, tritúralas con la batidora haciendo un puré de piña.
Dispón las rodajas de piña y el puré en un tarro de cristal de boca ancha junto con el kombucha, tápalo
con una servilleta y déjalo fermentar toda la noche a temperatura ambiente.
A la mañana siguiente, pásalo a la nevera y déjalo ahí hasta el momento del consumo.
Sírvelo muy frío con unas gotas de aceite de coco.

6. Cóctel de kombucha, manzana y canela

Pica 3 rodajas de manzana ecológica con su cáscara.
Dispón las rodajas de manzana y un palito de canela en un tarro de cristal de boca ancha junto con el
kombucha, tápalo con una servilleta y déjalo fermentar toda la noche a temperatura ambiente.
A la mañana siguiente, pásalo a la nevera y déjalo ahí hasta el momento del consumo.
Sírvelo muy frío.

7. Sangría blanca de kombucha y melocotón

Pica en trocitos 1 melocotón ecológico con su cáscara.
Dispón el melocotón y un palito de canela en un tarro de cristal de boca ancha junto con el kombucha,
tápalo con una servilleta y déjalo fermentar durante 3 días a temperatura ambiente.
A los tres días, pásalo a la nevera y déjalo ahí hasta el momento del consumo.
Sírvelo muy frío.

educalibre